lunes, 3 de agosto de 2015

13 pensamientos para los que sufren…


No te detengas, no temas, no dudes de ti, tienes una fuerza sin límites para que por el camino del despertar llegues a ser lo que ya eres. Todo es neutro, todo es absoluto, cada cosa es lo que es, nosotros la hacemos parecer buena o mala según nuestras atracciones o rechazos.

No permitas a tu mente suponer que algo hubiera podido ser de otra manera. El sufrimiento es el rechazo del dolor. El sufrimiento tiene su origen en la memoria, que son los restos del ayer. El fin del sufrimiento coincide con el nacimiento de la compasión.

La felicidad es accesible, la muerte no existe, el sufrimiento puede ser evitado, la riqueza es de todos, la Tierra es infinitamente generosa.

Cuando vences tu sufrimiento, ves el sufrimiento ajeno. Que tu victoria personal te impulse a tratar de disminuir el penar de los otros.

Rabia es el sufrimiento de no ser amado.

El mayor sufrimiento es el miedo de sufrir.

Los sufrimientos, al hacerte perder lo que no eres, son el maestro que te enseña lo que eres: una obra divina.

Todo sufrimiento es causado por identificarnos con algo, sea que ese algo esté dentro de nosotros o fuera de nosotros.

El sufrimiento es proporcional a la cantidad de nuestras amarras... Átate siempre con nudos que sepas deshacer.

El sufrimiento tiene una sola causa: ella está en ti y depende la manera en que sientes y concibes cada suceso.

Cuando alguien está sufriendo, no le des como consuelo tu propio sufrimiento.

Estar separado de lo que se ama es sufrimiento; estar unido a lo que no se ama es sufrimiento.

Enfrenta voluntario el sufrimiento, vierte amor en tus gusanos hasta que engendren alas perfumadas.


Alejandro Jodorowsky

domingo, 2 de agosto de 2015

Siete valiosas lecciones de vida


“Aunque creas que no te entienden, di lo mejor que piensas, y si hay algo bello en tu corazón, comunícalo: esas palabras producirán un beneficio al igual que el remedio que bebe un enfermo y que actúa sobre él aunque ignore su naturaleza”.

“Cuando escuches a alguien no te preocupes de que sea humilde o poderoso porque en la vía de la verdad, la pobreza o la riqueza no sirven para nada”.

“Un hombre sabio no es aquel que distingue el bien del mal; eso hasta los animales saben hacerlo. Un sabio es aquel que entre dos males elige el menor, y entre dos cosas buenas discierne cuál es la mejor”.

“Ve siempre la muerte ante tus ojos y recuerda, cuando estés acostado, que ella reposa bajo tu almohada. La vida disminuye cada día: aprovéchala”.

“Cuando encuentres a tu prójimo, no busques sus defectos sino mira bien en qué es superior a ti. Todo ser humano puede enseñarte algo”.*

“El más bello de los actos es la práctica de la sinceridad”.

“Modera tus deseos: si no le pides nada a los demás, todos tendrán necesidad de ti”…

Alejandro Jodorowsky    

jueves, 30 de julio de 2015

Ocúpate de tu niño (a) interior.



Cuida a tu niño (a) interior. Es él/ella quien está asustada. Es él/ella quien sufre. Es él/ella quien no sabe qué hacer. Ocúpate de tu niño (a). Abrázalo (a) y ámalo (a) y haz todo lo que puedas por satisfacer sus necesidades. No olvides hacerle saber que, suceda lo que suceda, tú estarás siempre a su lado. Nunca le volverás la espalda ni te escaparás de él/ella. Siempre amarás a ese niño (a).

Louise Hay

miércoles, 29 de julio de 2015

Creer es más fácil que verificar.


Richard Monvoisin: Tenemos un cerebro muy potente, capaz de imaginar novelas, de hacer teorías maravillosas, de construir la ciencia… pero tanta imaginación debe dirigirse bien! Si acabas creyendo que Supermán existe de verdad, quizás decidas tirarte del tejado de tu casa con una capa de Carnaval…

¿Cómo?

Para verificar cualquier creencia, empiece por deconstruirla: remóntese a sus orígenes para localizar sus fuentes y aclare después su cui prodest (a quién beneficia).

Si un estudio dice que el tabaco rejuvenece, comprobar si lo paga la tabaquera. Eso no invalidaría necesariamente sus conclusiones, pero si al final resultara falso, explicaría a quién beneficia su falsedad…

Cuanto más pagas por un placebo, más efectivo es. El dinero, el tiempo y el esfuerzo que cuesta una terapia dudosa la refuerza.

Insisto en que se debe verificar, experimentar, mostrar y difundir resultados, pero no juzgar ni condenar a nadie: las falsas creencias son como muletas irracionales para muchos humanos, por eso no hay que quitárselas de golpe, sino demostrarles que pueden andar sin ellas… Si quieren.

En algo hemos de creer.

A menudo el propio terapeuta cree sinceramente en sí mismo… Si desafiáramos con experimentos sencillos nuestras creencias económicas, políticas y personales, cambiaríamos nuestras vidas.

Debe usted de tener muchos ejemplos.

¿Por qué compra determinadas marcas? ¿A quién vota? Teste sus creencias: apunte, mida, compare y verá que muchas de sus creencias carecen de razones.


Extractos de una entrevista con Richard Monvoisin en La Vanguardia